miércoles, 27 de mayo de 2015

Romancero gitano


El poemario incluido en Romancero gitano está compuesto mayoritariamente por romances, todos ellos unidos por el estilo y con temas como la noche, la muerte, el cielo, la luna. Todos los poemas tienen algo en común, tratan de la cultura gitana. 
Presenta una gran síntesis entre la poesía popular y la alta, transcurre entre dos motivos centrales, Andalucía y los gitanos, tratados de manera metafórica y mítica.

La obra refleja las penas de un pueblo perseguido que vive al margen de la sociedad y que se ve perseguido por los representantes de la autoridad, y por su lucha contra esa autoridad represiva. Sin embargo, el propio García Lorca señala que su interés se centra no en describir una situación concreta, sino en el choque que se da una y otra vez entre fuerzas encontradas: en un poema que describe la pugna entre la Guardia Civil y los gitanos, llama a estos bandos "romanos" y "cartagineses", para dar a entender esa permanencia del conflicto.

Cultura gitana:

La expresión cultura gitana se refiere al conjunto de hábitos y modos de vida propios del pueblo gitano. Adopta elementos culturales de la comunidad en la que se asienta, y al mismo tiempo tiene características propias, si bien no existe una homogeneidad universal.

Los personajes

El hombre gitano
: Tiene una actitud la mayoría de las veces pasiva, a diferencia de las mujeres que son las que se quejan y lamentan. Podemos definir al hombre gitano del Romancero gitano como maduro, sensato,  tranquilo, protector y muy influenciado por las costumbres de su raza. Del físico poco podemos decir, pues a lo largo de la obra apenas nos vamos a encontrar descripciones físicas. Uno de los gitanos más representativos es Antoñito el Camborio. Éste es la mitificación del hombre gitano: joven, con buena situación social y económica, proveniente de la aristocracia gitana, un valiente héroe, etc. Es por esto por lo que es muy envidiado entre los suyos y es esta envidia la que lo lleva a ser asesinado por sus propios primos.

La mujer gitana: A diferencia del hombre gitano, de la mujer vamos a tener descripciones tanto físicas como psíquicas. Se caracterizan por su pena o tristeza y su debilidad ante las dificultades, provocando que la figura masculina tome fuerza y resalte su papel protector. Además las caracteriza como símbolos del sensualismo y el erotismo. Físicamente Lorca las caracteriza con los rasgos propios de su raza, por ejemplo con melena de pelo negro. Soledad Montoya o la monja son la perfecta representación de la mujer gitana. 

  Simbolismo de la obra

El Romancero Gitano contiene gran cantidad de símbolos (enfatícese la diferencia entre símbolo y metáfora, también muy recurrente en Lorca). Los principales, junto con su significado, son:
  • Metales (cuchillos, yunques, anillos...): la vida de los gitanos y la muerte.
  • Aire o viento: el erotismo masculino también llamado (Luay).
  • Color verde: la muerte.
  • Espejo: el hogar y la vida sedentaria.
  • Agua: (en movimiento) la vida, (en reposo) la pasión estancada o la muerte.
  • Caballo: la pasión desenfrenada que conduce a la muerte.
  • Luna: Es el más utilizado por Lorca, aparece 218 veces. Su simbolismo depende de cómo aparezca. Si es roja significa muerte dolorosa; negra, simplemente muerte; grande significa esperanza; en puntas tiene connotación erótica.
  • Alcohol: la negatividad.
  • Leche: lo natural.
  • Mujer: el erotismo.
  • Color negro: la muerte.
  • Color blanco: la vida, la luz.
  • Rosas: la sangre 
 Poemas
  • Romance de la Luna, luna
  • Preciosa y el aire
  • Reyerta
  • Romance sonámbulo
  • La monja gitana
  • La casada infiel
  • Romance de la pena negra
  • San Miguel (Granada)
  • San Rafael (Córdoba)
  • San Gabriel (Sevilla)
  • Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla
  • Muerte de Antoñito el Camborio
  • Muerto de amor
  • Romance del emplazado
  • Romance de la Guardia Civil Española
 



miércoles, 20 de mayo de 2015

Teatro

En Lorca lo teatral obedece a un impulso primario. Tuvo una visión teatral del mundo: disfrutó y sufrió la vida como un drama universal."El teatro es poesía que se levanta del libro y se hace humana", dijo en una ocasión, y nunca dejó de confiar en la capacidad del teatro para enseñar y deleitar, según el viejo modelo clásico.

El lenguaje, aprendido en Valle-Inclán, es también poético. Sobre Lorca influyen también el drama modernista (de aquí deriva el uso del verso), el teatro lopesco (evidente, por ejemplo, en el empleo organizado de la canción popular), el calderoniano (desmesura trágica, sentido de la alegoría) y la tradición de los títeres. 

Su producción estuvo siempre determinada por la voluntad de innovar, en todas las ocasiones. Nunca quiso hacer la comedia burguesa que dominaba en su tiempo, sino acceder a los grandes temas: el amor, la muerte, el paso del tiempo, la opresión y la rebeldía, la fuerza del destino. 

La producción dramática de Lorca puede ser agrupada en cuatro conjuntos: farsas, comedias «irrepresentables» (según el autor), tragedias y dramas.

Entre las farsas, escritas entre 1921 y 1928, destacan La zapatera prodigiosa, en la que el ambiente andaluz sirve de soporte al conflicto, cervantino, entre imaginación y realidad, y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, complejo ritual de iniciación al amor, que anuncia los «dramas irrepresentables» de 1930 y 1931: El público y Así que pasen cinco años, sus dos obras más herméticas, son una indagación en el hecho del teatro, la revolución y la presunta homosexualidad —la primera— y una exploración —la segunda— en el ser humano y en el sentido del vivir.

El fracaso de su primera obra estrenada, El maleficio de la mariposa (1920) quizá se debió a un exceso de transgresión, de modo que la siguiente, Mariana Pineda (1927), se ciñó al diálogo con el "teatro poético" modernista, para subvertir sutilmente sus códigos, hasta fundir el amor (privado) con la Libertad (pública).

Durante la II República, además de comprometerse con el teatro itinerante de "La Barraca" hace teatro comercial, sin renunciar a sus propósitos renovadores. El triunfo le llega con el estreno de de Bodas de sangre (1933) y Yerma (1934). Bodas de sangre es una tragedia en la que el destino domina la voluntad de los personajes y donde la acción se concentra en las ceremonias de la boda y la muerte. 

La tercera obra no pasó de proyecto, pues no cabe en el plan La casa de Bernarda Alba, que no es una tragedia. La casa de Bernarda Alba es la casa de la ley y de la rebelión. El luto decretado en su interior va segregando su violencia en las hijas de Bernarda Alba hasta la rebeldía y el suicidio de la menor.

Obras teatrales
  • El maleficio de la mariposa (1921)
  • Mariana Pineda (1927)
  • La zapatera prodigiosa (1930)
  • Retablillo de Don Cristóbal (1928)
  • El público (1930)
  • Así que pasen cinco años (1931)
  • Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín (1933)
  • Bodas de sangre (1933)
  • Yerma (1934)
  • Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935)
  • La casa de Bernarda Alba (1936)
  • La fuerza de la sangre (inacabada) (1936)

miércoles, 13 de mayo de 2015

Obra


Estilo


Los símbolos: de acuerdo con su gusto por los elementos tradicionales, Lorca utiliza frecuentemente símbolos en su poesía. Se refieren muy frecuentemente a la muerte aunque, dependiendo del contexto, los matices varían bastante. Son símbolos centrales en Lorca:
  • La luna: es el símbolo más frecuente en Lorca. Su significación más frecuente es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la esterilidad o la belleza.
  • El agua: cuando corre, es símbolo de vitalidad. Cuando está estancada, representa la muerte.
  • La sangre: representa la vida y, derramada, es la muerte. Simboliza también lo fecundo, lo sexual.
  • El caballo (y su jinete): está muy presente en toda su obra, portando siempre valores de muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino.
  • El toro: García Lorca era aficionado a los toros; según sus palabras: "Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo. Es el drama puro en que el cual el español derrama sus mejores lágrimas y su bilis. Es el único sitio a donde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza (...)"
  • Las hierbas: su valor dominante, aunque no único, es el de ser símbolos de la muerte.
  • Los metales: también su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen bajo la forma de armas blancas, que conllevan siempre tragedia.
La metáfora: es el procedimiento retórico central de su estilo. Bajo la influencia de Góngora, Lorca maneja metáforas muy arriesgadas: la distancia entre el término real y el imaginario es considerable. En ocasiones, usa directamente la metáfora pura. Sin embargo, a diferencia de Góngora, Lorca es un poeta conceptista, en el sentido de que su poesía se caracteriza por una gran condensación expresiva y de contenidos, además de frecuentes elipsis. Las metáforas lorquianas relacionan elementos opuestos de la realidad, transmiten efectos sensoriales entremezclados, etc. 

Poesía

La obra poética de Lorca constituye una de las cimas de la poesía de la Generación del 27 y de toda la literatura española. La poesía lorquiana es el reflejo de un sentimiento trágico de la vida, y está vinculada a distintos autores, tradiciones y corrientes literarias. En esta poesía conviven la tradición popular y la culta. Aunque es difícil establecer épocas en la poética de Lorca, algunos críticos diferencian dos etapas: una de juventud y otra de plenitud.

Época de juventud

Aquí se incluyen sus primeros escritos: Impresiones y paisajes (en prosa, muestra sin embargo, sus procedimientos característicos del lenguaje poético) y Libro de Poemas (escrito bajo el influjo de Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez; en este poema Lorca proyecta un amor sin esperanza, abocado a la tristeza.

Época de plenitud

Comienza con el Poema del cante jondo (1921) que, mediante la unidad temática, formal, conceptual y la expresión de los sentimientos, debida en parte a su inspiración folclórica. 

En Primeras canciones (1936) y Canciones (1927) emplea las mismas formas: la canción y el romance. Los temas del tiempo y la muerte se enmarcan en el alba, la noche, la ciudad andaluza y los paisajes lunares.

La muerte y la incompatibilidad moral del mundo gitano con la sociedad burguesa son los dos grandes temas del Romancero gitano. Lorca eleva al personaje gitano al rango de mito literario, como después hará también con el negro y el judío en Poeta en Nueva York. Lorca escribió Poeta en Nueva York a partir de su experiencia en EE. UU., donde vivió entre 1929 y 1930.

El Diván del Tamarit (1940) es un libro de poemas de atmósfera o sabor oriental, inspirado en las colecciones de la antigua poesía arábigo-andalusí. El tema central es el del amor sujeto a experiencias frustrantes y amargas; su lenguaje está muy próximo al de Poeta en Nueva York.

La obra poética de García Lorca se cierra con Seis poemas gallegos y la serie de once poemas amorosos titulada Sonetos del amor oscuro. Lorca siempre ha contado con el respeto y admiración incondicional de los poetas de generaciones posteriores a la Guerra Civil. Considerado un poeta maldito, su influencia se ha dejado sentir entre los poetas españoles del malditismo.


 
 Libros de poesía
  • Libro de poemas (1921)
  • Poema del cante jondo (1921)
  • Oda a Salvador Dalí (1926)
  • Romancero gitano (1928)
  • Poeta en Nueva York (1930)
  • Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)
  • Seis poemas galegos (1935)
  • Diván del Tamarit (1936)
  • Sonetos del amor oscuro (1936)
 

 

viernes, 24 de abril de 2015

Generación del 27

La generación del 27 se designa a un grupo de escritores españoles nacidos hacia 1900 y que alcanzaron madurez literaria alrededor de la década de 1930. También se les ha llamado 'grupo del 27' 'generación del 25' 'generación de la Dictadura'-por su coincidencia con el mandato de Primo de Rivera- y 'generación de Lorca-Guillén', por ser éstos los poetas más representativos de las dos tendencias opuestas: folclorismo y pureza. La fecha decisiva, 1927, corresponde a la celebración del tricentenario de Góngora, que aglutinó a buena parte de la juventud literaria española: los poetas P. Salinas, J. Guillén, G. Diego, F. García Lorca, V. Aleixandre, D. Alonso, E. Prados, L. Cernuda, R. Alberti y M. Altolaguirre; y los prosistas: B. Jarnés, A. Espina, J. Bergamin, G. de Torre, E. Giménez
Caballero, M. Fernández Almagro o J. M.ª de Cossío, algunos de los cuales habían militado al filo de la década de 1920 en el movimiento ultraísta, del cual el grupo del 27 es heredero. Bajo el magisterio de Juan Ramón Jiménez, la producción poética del grupo se inscribe en su primera etapa que abarca del grupo se inscribe en su primera etapa que abarca hasta el inicio de la década de 1930. dentro de las corrientes de pureza estética y des humanización vanguardista que impera en la Europa de entre guerras. Los poetas del 27 son casi todos de formación universitaria, conocedores de los movimientos literarios europeos y los clásicos españoles. Dos tendencias fundamentales coexisten en el grupo: una, representada sobre todo por Lorca y Alberti, que se interesa por la recreación en los moldes estéticos nuevos de los temas folclóricos tradicionales; y otra, consistente en una poesía intelectual o pura, influida por T. S. Eliot, Rilke y, sobre todo, P. Valéry, cuyos cultivadores más atentos fueron Salinas y Guillén. Al término de la Guerra Civil muchos de estos poetas se exiliaron y su poesía evolucionó hacia la expresión  de su experiencia humana individual, al margen de hermetismos impuestos.

Sobre el concepto de Generación

Hay, por parte de los expertos, cierta polémica sobre si debe considerarse o no como generación a este grupo de autores, puesto que puede comprobarse que los integrantes del mismo no cumplirían los criterios que Julius Petersen asigna al concepto de Generación:
  • Nacimiento en años poco distantes
  • Formación intelectual semejante
  • Relaciones personales entre ellos
  • Participación en actos colectivos propios
  • Existencia de un “acontecimiento generacional” que aglutine sus voluntades
  • Presencia de un “guía”
  • Rasgos comunes de estilo (“lenguaje generacional”)
  • Anquilosamiento de la generación anterior
Realmente es difícil ver un patrón tan claro en el heterogéneo grupo de autores que podrían encuadrarse en la denominada Generación del 27.
Es cierto que el nacimiento de prácticamente todos se sitúa en un segmento temporal que no rebasa los 15 años, pero no todos los autores nacidos en ese período de tiempo se han considerado miembros del grupo.
Es cierto que hay un considerable número de ellos que comparte una sólida formación intelectual, pero nuevamente no se da en todos los participantes de la misma.
En ningún momento se puede ver la existencia de una guía o de un lenguaje generacional.
Pese a ello, existen relaciones personales entre ellos, al menos entre los que residen en la misma zona, lo cual les hace tener una conciencia de comunidad unida por experiencias comunes y propias.
Es por ello por lo que hay expertos que consideran que se trata más bien de un "grupo generacional", de una "constelación" o de una "promoción" de autores. Pese a todo, ha terminado admitiéndose la designación de Generación del 27, pese haber otras propuestas: Generación Guillén-Lorca; Generación de 1925(media aritmética de la fecha de publicación del primer libro de cada autor); Generación de las Vanguardias; Generación de la amistad; Generación de la Dictadura; Generación de la República, etc.



miércoles, 15 de abril de 2015

Biografía

Federico García Lorca fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.

Murió fusilado tras el golpe de estado que dio origen a la Guerra Civil Española.

García Lorca nació en el municipio Fuente Vaqueros, Granada (España, fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca; su padre fue Federico García Rodríguez (1859-1945), un hacendado, y su madre, Vicenta Lorca Romero (1870-1959) fue la segunda esposa de su padre. Su primera casa, en Fuente Vaqueros, es hoy un museo.
En 1909, cuando tenía once años, la familia se mudó a la ciudad de Granada. En su adolescencia, se interesó más por la música que por la literatura, de hecho estudió piano con Antonio Segura Mesa y entre sus amigos de la universidad lo conocían más como músico que por escritor novel.

 Juventud y primeras obras

En 1914 se matriculó en la Universidad de Granada para estudiar las carreras de Filosofía y Letras y de Derecho. Durante esta época, el joven Lorca se reunía con otros jóvenes intelectuales en la tertulia "El Rinconcillo" del café Alameda.
En la Universidad recibió clases de Martín Domínguez Berrueta, profesor de Teoría de la Literatura y de las Artes, el cual llevó a Lorca y a sus compañeros de viaje por Baeza, Úbeda, Córdoba, Ronda, León, Burgos y Galicia. Estos viajes por distintas partes de España fueron los que despertaron su vocación como escritor. De hecho, fruto de esto surgió su primer libro en prosa "Impresiones y paisajes", publicado en 1918, una pequeña antología de sus mejores páginas en prosa sobre temas políticos y sobre sus intereses estéticos.

Vida en la Residencia de Estudiantes

En la primavera de 1919, varios de sus amigos de "El Rinconcillo" se trasladaron a Madrid, y Lorca, gracias a la ayuda de Fernando de los Ríos, quien le ayudó a convencer a sus padres a seguir sus estudios en la Residencia de Estudiantes, no tardó en unirse a ellos.

Entre 1919 y 1921, Lorca publicó Libro de poemas, compuso sus primeras Suites, estrenó El maleficio de la mariposa (un absoluto fracaso) y desarrolló otras piezas teatrales. También durante esta etapa, gracias otra vez a la ayuda de Fernando de los Ríos, tuvo ocasión de conocer a Juan Ramón Jimenez, que influiría en su visión de la poesía y con el que llegaría a tener mucha amistad.

El 6 de enero de 1923, festividad de los Reyes Magos, Falla participó en una fiesta privada montada por Federico, Adolfo Salazar y Hermenegildo Lanz, dedicada a dos niñas de la familia, su hermana Isabel y Laura, la hija de Fernando de los Ríos. Se representó una adaptación lorquiana para títeres de cachiporra del cuento andaluz "La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón", un entremés atribuido a Cervantes y el Misterio de los Reyes Magos, un auto sacramental del siglo XIII, para el que Falla había colaborado en la composición de la música incidental. Aquel mismo año, Lorca y Falla trabajaron en una opereta lírica, "Lola, la comedianta", obra que nunca terminaron.

En 1925 viajó a Cadaqués para pasar la Semana Santa en casa de su amigo Salvador Dalí. Esta visita y otra más larga en 1927 marcaron profundamente la vida y obra de ambos. Fruto de esta intensa amistad fue la "Oda a Salvador Dalí", obra que se publicó en la Revista de Occidente en 1926. Además, fue el mismo Dalí el que animó al escritor a iniciarse en la pintura, consiguiendo que en 1927 presentase su primera exposición en las Galeries Dalmau de Barcelona. Por su parte, Lorca alentó a Dalí como escritor.

Generación del 27

Es en esta época cuando Federico García Lorca vive, según sus palabras, «una de las crisis más hondas de mi vida», a pesar de que sus obras Canciones y Primer romancero gitano, publicados en 1927 y 1928 respectivamente, están gozando de gran éxito crítico y popular. Esta crisis fue provocada por varios acontecimientos en su vida. Por un lado, con el éxito del Romancero gitano, comenzó a verse a Lorca como costumbrista, defensor de los gitanos, ligado al folclore andaluz. Éste se quejaba en una carta a Jorge Guillén diciendo: «Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema. Y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tú sabes bien no soy. No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas». Además, esta crisis debió agravarse cuando Lorca recibió las duras críticas de Dalí y Luis Buñuel sobre el Romancero gitano. A pesar de esto, Lorca siguió trabajando y comenzando nuevos proyectos, como la revista Gallo de la que sólo se publicaron dos números o la obra Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, la cual intentó estrenar en 1929 pero fue prohibida por la censura de la Dictadura de Primo de Rivera. 

Viaje a Nueva York

En 1929, Fernando de los Ríos propuso a Lorca que le acompañase en su viaje a Nueva York. Él mismo describió su estancia en Nueva York como "una de las experiencias más útiles de mi vida". En esta época inició Poeta en Nueva York, que no se publicó hasta cuatro años después de su muerte. En 1930 dejó Nueva York para mudarse a la ciudad de La Habana en Cuba, donde exploró la cultura y la música cubana y trabajó en nuevos proyectos como El público y Así que pasen cinco años.

"La Barraca" ambulante

De vuelta en España y con la instauración de la Segunda República en 1931, comenzó una nueva etapa para Lorca. El escritor codirigió con Eduardo Ugarte La Barraca, un grupo de teatro universitario que representó obras teatrales del Siglo de Oro (Calderón de la Barca, Lope de Vega, Miguel de Cervantes) por ciudades y pueblos de España. El proyecto se frustró con el estallido de la guerra civil española .

En Latinoamérica

En 1933 la compañía de Lola Membrives estrenó en Buenos Aires la obra Bodas de sangre con un gran éxito popular. Por ello, Lorca recibió la invitación de Lola Membrives y de su marido para viajar a esta ciudad.A lo largo de los seis meses que permaneció en Buenos Aires, tuvo la oportunidad de dirigir Bodas de sangre, la cual fue representada más de ciento cincuenta veces, Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa, El Retablillo de don Cristóbal y una adaptación de "La dama boba" de Lope de Vega. También durante este tiempo tuvo la ocasión de dar varias conferencias y de hacer nuevas amistades como Pablo Neruda, Juana de Ibarbourou y Ricardo Molinari, Salvador Novo, y Pablo Suero.
Cuando García Lorca volvió de nuevo a su país natal, en 1934, vivió los dos años que le quedaban intensísimamente. Terminó obras como Yerma, Doña Rosita la Soltera, La casa de Bernarda Alba y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías; revisó obras como Poeta en Nueva York, Diván del Tamarit y Suites; hizo un viaje a Barcelona para dirigir algunas de sus obras, recitar sus poemas y dar conferencias; siguió representando obras con La Barraca; organizó clubes de teatro; etc. También tuvo una gran estadía en Montevideo, Uruguay, donde terminó de escribir un par de obras y tenía contacto con los artistas locales, tales como Juana de Ibarburú. Sin embargo, es también en este momento cuando en España se empieza a vivir una época de violencia e intolerancia. 

Últimos días y fusilamiento

El mismo mes que termino La casa de Bernarda Alba, marchó a Granada y allí le sorprendió la Guerra Civil. En agosto fue detenido y en la madrugada del día 19 fusilado en Viznar. Su muerte, prematura e injusta como la de muchos, intensifica la dimensión trágica de su obra, en la que es una constante el amor a la vida y la conciencia de la muerte, cierta como la sorpresa que impide al hombre alcanzar su destino.

Después de su muerte

Después de su muerte se publicaron Primeras canciones y Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín. Una de las obras más estremecedoras sobre el hecho de su muerte es el poema «El crimen fue en Granada», escrito por Antonio Machado en 1937. En el otro bando, el periódico falangista de San Sebastián, Unidad, publicó el 11 de marzo de 1937, una sentida elegía firmada por Luis Hurtado Álvarez y titulada «A la España imperial le han asesinado su mejor poeta». Una de las biografías sobre Federico García Lorca más documentadas, controvertidas y populares es el best-sellerpublicado en 1989 y titulado Federico García Lorca: A life (Vida pasión y muerte de Federico García Lorca, edición en español en 1998), del hispanista de origen irlandés Ian Gibson. En 2009, en aplicación de la ley para la recuperación de la memoria histórica aprobada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se abrió la fosa donde supuestamente descansaban los restos del poeta, sin encontrarse nada.
En mayo de 2012 salió a la luz su última carta, dirigida a su amigo íntimo, el escritor y crítico Juan Ramírez de Lucas. En 2014 se iniciaron trabajos de localización de la fosa donde fue enterrado y de identificación de cuerpos, aunque dada la negativa de la familia del poeta parece improbable la exhumación de su cuerpo.